18 de noviembre de 2007. 21 meses juntos.
Son las 4:45 de la mañana y estoy sentada en la computadora llorando. Por qué? Simple. Estuve chusmeando en unos flogs y vi unos "novios" recientes (no importa quiénes) que se posteaban seguidísimo; tres veces en la misma actualización por ejemplo. Tal vez para poner solamente "TE AMO CIELO. NOS VMOS ESTA NOCHE =) BSOSSS :D" u "hola mi amor!!! yaaaa...en un rato te veo... =) me voy porque llego tarde. te quiero mucho!!!!! besotes!!!!!!!!!!!". Mensajes cortos, que no llevan más de 1 minuto mandarlos, llenos de eso... que nosotros ya no tenemos.
Nos acostumbramos a estar juntos y decimos "te amo" rutinariamente. Ya no valoramos dormir en la misma cama, una tarde de paseo, una salida. El tiempo compartido es Tiempo. Punto.
Lo que antes nos llenaba de felicidad, ahora nos es súmamente normal. No existen más esas cosquillas en la panza al ver llegar al otro. Sabemos que va a llegar. No rebalzamos de alegría porque vamos a dormir juntos. Sabemos que compartimos la cama. Ya no hay más mensajitos a cada ratito. Ni vivir de la mano. Pocos son los mimos en público ahora.
No sé cómo se llama, pero ya no está, lo perdimos. Quisiera saber a dónde se fue, así lo busco porque, aunque no pueda decir qué es ni cómo se llama, sé que es ESO lo que necesito para ser feliz. El problema es que no sé cómo se recupera. Lo peor? No sé si se puede recuperar...
Que se yo... la verdad es que así no puedo -ni quiero- vivir. Necesito ser feliz, y por primera vez sé qué necesito para lograrlo, pero lo que no sé es cómo conseguirlo. Y no depende sólo de mí, sino también de él. Pero no sé si haya interés. Hoy no lo siento así. Y me duele saber que puedo estar -como muchas veces- horas llorando en la cama, a su lado, y que él nunca se va a enterar.
Uuff.. nadie me dijo que esto dolía TANTO.
No puedo más así. Me cuesta vivir así. Me cuesta pensar que tengo que seguir por Valentina, que no la puedo dejar. Pero duele vivir así. Duele y mucho.
Me gustaría dormirme y que mañana al despertar sea todo como hace veinte meses. Pero es imposible. Todo va a estar igual. Y va a ir empeorando. Nos vamos a ir acostumbrando cada vez más. Mucho más. ¿Hasta cuándo voy a aguantar? No puedo más.
{No hay dolor que duela más que el dolor del alma, no se aleja así nomás... Cosas lo hacen aliviar, pero no lo calman...}
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario